El presente trabajo pretende realizar una somera, pero veraz realidad que nos lleva a considerar como una novedad científica el hecho que mediante la obtención de muestras casi imperceptibles por su pequeñez o por su precariedad sean la llave para poder esclarecer los delitos más aberrantes que se puedan llevar a cabo.
En primera medida y en forma sucinta definiremos el término Criminalística diferenciándolo de la Criminología puesto que, dado su parecido semántico y sintáctico pero no científico, puede llevar a confusión.
Seguidamente abordaremos la influencia que las Biotecnologías tienen dentro del campo de la Criminalística, esto es así, y sin entrar en la historia, dado que mediante la aparición de esta técnica se pueden relacionar con asombrosa exactitud victima y victimario.
Acto seguido, y adentrándonos en la cuestión, como es que el Biotecnólogo aborda un caso de criminalístico, que preguntas se hace, que es lo que busca, que rol ocupa dentro del esquema judicial, y cual es su alcance.
Luego, tomando un poco la cuestión filosófica abordaremos el tema de la Bioética; como se relaciona con las Biotecnologías, respecto, también a la Criminalística. Consecuentemente ello, pasaremos a relatar como se realiza el proceso de identificación por medio del ADN (ácido desoxirribonucleico).
Y, seguidamente analizaremos casos relevantes en los que mediante la utilización de la técnica del ADN se han podido resolver favorablemente, encontrando ya sea al o los culpables o bien identificando a la victima.
En otro orden de cosas, el Levantamiento y la Preservación de las pruebas obtenidas; su valor vital para el esclarecimiento de un caso jurídico-penal.
Para finalizar, qué es y cual es la función del Registro de Huellas Digitales que por resolución ministerial se encuentra dentro de la órbita de la Policía Federal Argentina y del Banco Nacional de Datos Genéticos, sancionada por la Ley 23.511.
(*) La identificación con ADN o “huella genética” se basa en el estudio de una serie de fragmentos de ADN presentes en todos los individuos pero que poseen la característica de ser altamente variables o polimórficos entre los mismos.
El análisis de un determinado número de estas secuencias o fragmentos de ADN permite identificar a un individuo con una probabilidad muy cercana al 100%.
El ADN que se utiliza para la identificación en Genética Forense es un ADN no codificante o no expresivo, por lo que no revela características fenotípicas de los individuos; este hecho es de gran importancia a la hora de considerar la creación de las bases de datos genéticos.
Para analizar dichos polimorfismos del ADN, los laboratorios de Genética Forense utilizan una serie de técnicas que están en continua evolución, consiguiendo que cada vez la identificación por medio del ADN sea más precisa y rápida.
(*) Extractado del Lab. Forense. Univ. Granada, España. Análisis de ADN en Genética Forense.
Una de las acepciones de la palabra Identificar es "reconocer si una persona es la que se busca". Es decir, se trata de establecer su individualidad determinando aquellos rasgos o conjunto de cualidades que la distinguen de todos los demás y hacen que sea ella misma.
Dr. Gustavo Adolfo Penacino .
A través de los tiempos, han venido en auxilio de la Criminalística métodos científicos que, con asombrosa certeza logran la individualización absoluta e irrefutable capacidad que han podido resolver los casos más oscuros de la amplia galería que propone el Derecho Penal.
Esta silenciosa tarea que llevan a cabo los científicos, no solo sirve para dilucidar o encontrar, mediante comparaciones, posibles delincuentes o esclarecer delitos; sino también, ésta y otras técnicas son utilizadas en la investigación forense, para la reclamación de la paternidad; y en medicina, es usado para determinar la histocompatibilidad, la cual refiere a la presencia de ciertos genes, con proteínas muy particulares, que pueden ser utilizados en una u otra persona (histocompatibles), para realizar un transplante o reproducir algún órgano (vgr. piel) u otra parte ósea específica.
Durante el presente trabajo nos encuadraremos dentro de la primera de las acepciones descriptas de esta materia, la que refiere al esclarecimiento de los delitos por medio de estas técnicas.
3.- Diferencia entre la Criminalística y la Criminología.
Resulta necesario, en este momento, definir las a amabas ciencias dado que su complemento hace más sencillo el esclarecimiento de las causas penales en juego. Podríamos decir, siguiendo al Dr. Alejandro Basile , que la Criminalística es la ciencia de la Identificación. Ser idéntico no significa ser igual, pues los entes son idénticos sólo a sí mismos. Parecido no es lo mismo que idéntico.
El objeto de la identificación es la transformación de los indicios en pruebas jurídicamente válidas.
Mediante estos conceptos podemos inferir, entonces que la Criminalística es el conjunto de procedimientos aplicables a la investigación y al estudio de un crimen para llegar a su prueba (P. F. Ceccaldi) y que ésta tenga gravitación jurídica implicante y relevante.
En definitiva, la Criminalística es el arte y la ciencia de la investigación criminal mediante la identificación y la determinación de la verdad en la investigación de crímenes o casos.
En otro orden de cosas la Criminología es según Francisco Laplaza, una disciplina científica autónoma -no jurídica, sí auxiliar de ésta- que estudia las conductas humanas peligrosas y es a la vez investigadora de sus causas. Su objeto es el “estudio de las conductas peligrosas o disvaliosas” es más extenso que el de los hechos que la Ley califica como delito; esto es más antropología social, sí podemos decir que coadyuva a la tipificación de los delitos circunscribiéndolos, definiendo sus caracteres morfológicos y científicos.
El área de la investigación la constituye la acción humana injusta o peligrosa, aunque no llegue a configurar delito, mediante la aplicación de procedimientos científicos tendientes a explicar fenómenos biológicos, sociales o mesológicos (medio en que se desarrolla) que la generan.
Como corolario, vemos que ambas ciencias aunque parecen similares, no lo son; cada una de ellas se ocupa de ciertas áreas bien definidas dentro del campo del delito; mientras que la Criminalística se ocupa del esclarecimiento por medios científicos-técnicos, la Criminología se ocupa del estudio del comportamiento disvalioso o peligroso, sea o no delito.
4.- ¿Cómo influyeron las Biotecnologías dentro del campo de la Criminalística?
Dentro del vasto campo de la Criminalística la Biotecnología es una ciencia auxiliar que se encarga de determinar por medios científicos, mediante la obtención de muestras que serán evaluadas para ver si poseen ADN, y que, una vez conseguidas se podrá obtener así un perfil genético tanto de la victima como del victimario, generador del delito.
La obtención de este mapa o perfil ha venido a simplificar mucho la labor llevada a cabo por los investigadores, mediante estos perfiles que poseen una exactitud de 99,999998%, casi perfectos, se puede determinar la culpabilidad de un criminal, evitando así la argumentación o coartada espuria argüida por los delincuentes; aligerando el proceso de identificación y posterior castigo.
Además, en subsidio, acuden en auxilio las propiedades Fenotípicas y Genotípicas estas propiedades orgánicas se encuentran en todos los individuos; sean o no hereditarias y provienen de la combinación particular de las sustancias grupoespecíficas.
Las sustancias grupoespecíficas son de gran importancia para el Criminalista Medicolegal, puesto que todas las células, así como los humores (sangre, lágrimas, saliva, esperma, extractos titulares, etc.) pueden evidenciar caracteres genéticos que permitan establecer su fenotipo (grupo y factores sanguíneos) como así también su identidad o huella genética.
Estos genotipos son inmutables y permanentes en cada individuo durante todas las divisiones celulares, desde la concepción hasta la muerte, es decir, es la huella genética que dura toda la vida y es única e irrepetible en cada individuo.
5.- ¿Cómo se aborda un caso Criminalístico desde la óptica de las Biotecnologías?
En primer lugar debemos definir cual será el rol que cumplirá el científico dentro de la estructura jurídico-penal en la cual se plantea este dilema: siguiendo al Dr. Basile , podemos decir que son Peritos Medicolegales; son médicos con formación legista que están en condiciones de brindar asesoramiento al magistrado sobre determinada rama de la medicina, en este caso Genética. Su misión se circunscribe en asesorar a quien corresponda en la oportunidad de su participación en calidad de experto.
Cuando llega a su mesa de trabajo el material para analizar, procede a ejecutar mediante la demostración de procedimientos científicos conocidos, la existencia de hechos materiales conforme a observaciones ordinarias objetivas.
Lo realiza mediante el reconocimiento de las pruebas y la aplicación de técnicas comunes para la materia y solo busca, mediante estas técnicas objetivas la verdad, es decir, relacionar el material obtenido con la fuente que lo produjo, lo que es igual a decir la victima y el victimario.
El alcance esta dado por la responsabilidad, la seriedad y el compromiso y la lealtad que el científico tanga para con su profesión, en busca de la justicia y la verdad legal. El Perito como auxiliar técnico del juez, tiene la obligación de actuar con su mejor diligencia y pericia; en caso de no actuar en este sentido será pasible de las sanciones que por su falta haya cometido, tanto civil como penalmente.
Deberá actuar con ética y deontología, que no es más que lo que debe hacerse objetivamente en busca de la verdad y la justicia, esta materia estudia lo justo y lo conveniente; que junto con la ética, que enseña sobre la aplicación de las responsabilidades morales; actuando ambas a través de reglas y leyes obligatorias para el correcto obrar.
Estas reglas y leyes obligatorias para el correcto obrar se encuentran contenidas en un Código de Ética obligatorio para todos los que profesen el arte y la ciencia de la investigación:
Se basa en cuatro principios fundamentales:
1.- Principio de Autonomía;
2.- Principio de Beneficio;
3.- Principio de no maleficio;
4.- Principio de Justicia.
Conjuntamente con estos principios existen, también las reglas de Bioética y son las siguientes:
1.- Regla de Confidencialidad;
2.- Regla de Veracidad;
3.- Regla del Consentimiento Informado.
Estos son los pilares sobre los que se funda la Bioética para regular la conducta de los científicos y médicos que, muchas veces con el afán de investigar y perfeccionar entes y/o individuos caen en el abismo faltando a las reglas primarias que regulan su actividad.
La Bioética consiste en una reflexión sistemática, cuestionada y crítica, sobre problemas morales que surgen en el campo de las ciencias biológicas y de medicina. Según las Dras. Florencia Luna y Arleen Salles.
7.- ¿Como se relacionan la ética y las biotecnologías, con respecto a la Criminalística?
El científico biotecnólogo debe actuar en concordancia con la Criminalística, ésta le brinda el material de trabajo, las biotecnologías le proporciona las herramientas que va ha utilizar para esclarecer el caso y la ética le da el marco de responsabilidad legal en el cual debe moverse; es decir más que relacionarse se complementan, conjugando cada una su porción, tienden a que el científico desarrolle su capacidad en busca de la verdad jurídica, con responsabilidad y justicia ética.
8.- La identificación forense mediante la utilización del ADN .
Es la técnica por la cual se llega a la identificación de la huella genética del autor o autores, distinta de la victima.
Existen varios tipos de métodos para llegar a obtener esta huella genética, pero la más utilizada es la técnica denominada Southern Blot, que se realiza mediante la extracción y purificación del ADN genómico de la muestra a analizar, a partir de las células nucleadas.
8.1.- Proceso.
En este estadio, el ADN se “corta” en múltiples fragmentos mediante digestión por encimas específicas como las endonuleasas (encimas de restricción–corte). Los fragmentos de ADN así tratados se someten a electrólisis en un soporte líquido poroso (gel de agarosa), y se transfieren después a un soporte sólido (membrana de nailon).
Las sondas con ADN pueden ser monolocus, que otorgan en cada observación dos bandas por individuo, o multilucus, con acople de minisatélites existentes en diversos locus de diferentes cromosomas y proporcionan en cada observación entre 15 o 20 bandas por persona. La aplicación responde a las condiciones de uso en su conjunto y complementario que exige el máximo de seguridad técnica del método.
Se trata de sondas aisladas y caracterizadas por los laboratorios; que se emplean para revelar las regiones que contienen los segmentos variables.
Hay numerosas sondas, la mayor parte con garantía acreditada, previamente marcadas, con sustancias reactivas, que se ponen en presencia de los fragmentos de ADN transferidos sobre la membrana. Estas sondas reconocen en forma específica los fragmentos de ADN que les son complementarios (proceso de hibridación).
Luego de la eliminación de la sonda que no se fijó, la reacción se revela la poner en contacto la membrana con un filme radiográfico virgen (proceso de autorradiografía) que impresiona el elemento radiactivo.
Y, los resultados, así obtenidos aparecerán bajo la forma de bandas, cada una de las cuales caracteriza un alelo y define una marca genética.
La talla de las bandas se calcula por interpolación de una talla directa a partir de los fragmentos de ADN de la talla conocida (marcador de talla) y analizadas en su oportunidad.
En el ser humano hay alrededor de 3.000 millones de pares de bases nucleótidas en el genoma, distribuidos en forma diferente en los 46 cromosomas de todas las células nucleadas.
El ADN está contenido en todas las células nucleadas y su composición es constante cualquiera que sea el tejido examinado, lo cual permite comparar muestras de diverso origen, tales como puede observarse en los espermatozoides o en los glóbulos blancos de la sangre, entre muchos otros.
El ADN es el soporte de la herencia biológica y el individuo recibe la mitad de material genético correspondiente al padre (23 cromosomas) y la mitad restante (23 cromosomas), por parte de la madre; ello define una impronta, marca o huella genética.
La aplicación del método y el análisis de las pruebas requieren laboratorios altamente especializados en genética humana, que para la identificación y posterior valor probatorio en juicio tendrán presentes los siguientes controles o etapas:
En estos ítems comentaremos algunos de los casos más importantes que fueron resueltos o esclarecidos mediante la aplicación de las técnicas de ADN, de forma tal que se ha podido, obtener por comparación, la secuencia de un mapa, de la víctima y su relación con algún pariente actual (caso Romanov), como para que puedan ser relacionados y posteriormente identificados como familia así, en este caso, el del último Zar de Rusia junto con su familia pudieron tener, casi después de 73 años, un reconocimiento y una sepultura cristiana ortodoxa según su estirpe noble.
9.1.- Homicida en masa.
Es la acción de matar a varios individuos en un mismo acto violento continuado, sin necesariamente contar para hacerlo con un aparato explosivo o la generación de un incendio, sino que debe producirse dentro de la misma escena del crimen, debiendo ésta ser continuada, provocando el aniquilamiento total de las víctimas.
9.1.2.- Los Romanov (esclarecimiento del multihomicidio por medio del ADN)
Ahora sí, un poco de historia para poder poner en conocimiento de los lectores como sucedió la masacre de los Romanov. (nota del autor)
"Una historia basada en la genética humana. Hace referencia a su composición, función y valor para la raza humana... por presentarse de manera igual para todos los seres...Y la muerte de una familia en los campos de concentración a los que se les investigaron sus genes".
En mayo de 1918, los Romanov fueron conducidos en calidad de prisioneros a la ciudad de Ekaterimburgo, en el lado oriental de los montes Urales. Los alojaron en la casa Iptiev, perteneciente a un rico comerciante de la región. Meses después de la guerra civil recrudeció y los opositores del gobierno bolchevique se dirigieron directo a Ekaterimburgo. Pero Lenin no estaba dispuesto a permitir que los defensores de la monarquía liberaran a la familia Imperial.
Setenta y tres años después, dos vecinos de Ekaterimburgo, el historiador Alexander Avdonin y el escritor y ex policía Gely Ryabov vieron al costado del camino por el que viajaban un montículo que les llamó la atención. Se detuvieron a inspeccionarlo. Cavaron un poco y encontraron varios huesos. La duda los excitó. Estaban a 32 kilómetros de la ciudad y sabían que, de acuerdo con la versión histórica, el último Zar y su familia habían sido enterrados en esa región. Alertado del descubrimiento, el gobierno ordenó una investigación oficial.
La fosa contenía los restos de nueve personas que presentaban orificios de balas y rastros de ataques con armas blancas.
La parte facial de los cráneos estaba completamente destruida. Los expertos estimaron la edad y el sexo de las víctimas. Se trataba de seis adultos (dos mujeres y cuatro varones) y tres niñas. Podía tratarse de los Romanov pero, ¿cómo estar seguros? Entonces, recurrieron a la paleogenética, la ciencia de recuperar ADN antiguo...
Disparos en la Madrugada
Poco después de la medianoche, el Kremlin telegrafió la orden de ejecución. A la una y media los guardias despertaron a los prisioneros. Les dijeron que debían llevarlos al sótano para ponerlos a salvo de los bombardeos que amenazaban la ciudad.
Nicolás, su esposa Alejandra, sus cinco hijos, el médico de la familia y tres sirvientes, todos bajaron al subsuelo ignorando que a pocos metros de la casa un camión aguardaba para transportar sus restos. Era la madrugada del 17 de Julio de 1918.
En marzo del año anterior, presionado por la Revolución Bolchevique, Nicolás II había abdicado en favor de su hermano menor, el gran duque Miguel. Pero a Miguel no le interesaba asumir el poder en medio del desorden general que sacudía el país. Su rechazo puso fin al reinado de la dinastía Romanov, que había gobernado Rusia desde 1613.
Cuando llegaron al sótano, los hicieron alinearse contra una pared. El que estaba al mando leyó en voz alta la orden de ejecución. A continuación, sin el menor miramiento, el pelotón acribilló a los prisioneros y los remató a bayonetazos y golpes de culatas.
Consigna: eliminar todos los rastros.
Luego despojaron los cuerpos de sus ropas y los subieron al camión que esperaba afuera.
La orden era enterrarlos en las profundidades de una mina cercana, pero el camión se estropeó durante el viaje y tuvieron que improvisar. Cavaron una fosa, depositaron en ella los cuerpos y los rociaron con ácido sulfúrico.
El informe enviado al Kremlin por el líder del pelotón, Yakov Yurovsky, indica que dos de los cuerpos fueron incinerados fuera de la fosa. Horas más tarde, un diario local describió que Nicolás había sido ejecutado "sin formalidades burguesas pero en concordancia con nuestros nuevos principios democráticos".
Al día siguiente, en Moscú, el consejo de comisarios del Pueblo fue oficialmente notificado de la ejecución de Nicolás II. Nadie mencionó al resto de la familia, nadie pidió explicaciones. Inmediatamente después de la notificación, el camarada Lenin, presidente del Consejo, sugirió pasar al primer punto del orden del día.
Huesos.
Seis décadas más tarde, el geólogo Alexander Avdonin y el escritor y cineasta Gely Ryabov previo investigaciones, se pusieron a cavar en un lugar específico en las afueras de Ekaterimburgo. Después de una paciente investigación, y gracias el hallazgo de un informe secreto redactado por Yurovsky, los dos hombres localizaron el lugar exacto donde se suponía que yacían los restos de los Romanov.
Habían cavado poco más de medio metro cuando encontraron los esqueletos. Los fotografiaron y volvieron a enterrar; era el 30 de mayo de 1979. Recién diez años más tarde, y en contra de los deseos de Avdonin, Ryabov hizo público el descubrimiento sin revelar el lugar exacto de la fosa común.
En julio de 1991, el presidente Boris Yeltsin autorizó una investigación oficial. Cerca de mil fragmentos de huesos fueron recuperados de la fosa común. Los expertos rusos recompusieron el rompecabezas óseo y estimaron la edad y el sexo de cada individuo. Se trataba de nueve personas, tres niñas y seis adultos (dos mujeres, cuatro varones).
Los cráneos presentaban señales de violencia: agujeros de bala, marcas de armas blancas. Algunas de las dentaduras tenían arreglos de oro, platino o porcelana, indicio de que sus poseedores habían pertenecido a la aristocracia. Los rostros estaban tan destrozados que no se pudo hacer una reconstrucción facial.
Tras un cuidadoso análisis, los expertos rusos anunciaron que los restos pertenecían al Zar Nicolás, la Zarina Alejandra, tres de sus hijas (posiblemente Olga, Tatiana y Anastasia), el médico Eugenio Botkin, el ayudante de cámara Alejandro Trupp, el cocinero Iván Jaritonov y su hermana María (más tarde se demostró que la niña faltante era Anastasia).
Los expertos rusos habían realizado un buen trabajo, pero la evidencia reunida no era definitiva. Se necesitaban pruebas que no dejaran dudas sobre la identidad de los restos. La academia de ciencias de Rusia decidió solicitar ayuda al servicio británico de ciencias forenses.
El 15 de septiembre de 1992, el genetista ruso Pavel Ivanov voló a Inglaterra llevando consigo muestras de los restos encontrados en la fosa de Ekaterimburgo. Para recibirlos, la BBC envió al aeropuerto un coche fúnebre (el encargado de la recepción contó luego que le había parecido inadecuado transportar a la familia imperial rusa en el portaequipaje de su Volvo).
Bajo la supervisión de Peter Gill, el equipo inglés estudio los cromosomas sexuales para verificar los sexos de los integrantes del grupo. Los resultados confirmaron las conclusiones basadas en el examen físico. Eran cinco mujeres y cuatro varones.
El siguiente paso fue estudiar unas secuencias específicas del ADN nuclear llamadas Repeticiones Cortas en Tandem. El resultado fue concluyente: las tres niñas eran hijas de los adultos encontrados en la fosa y no había parentesco alguno entre estas cinco personas y los otros cuatro adultos.
Anastasia.
En febrero de 1919, una muchacha fue rescatada de un canal berlinés e internada en un hospital psiquiátrico. Como se negó a identificarse, la inscribieron con el nombre de Fraulien Unbekannt (en alemán, "señora desconocida").
Influida por la lectura de una nota periodística sobre el incierto destino de algunos miembros de la familia imperial, una de las internadas se empecinó en que la mujer rescatada de las aguas era la duquesa Tatiana Romanov. Un careo con una ex doncella de la Zarina Alejandra bastó para descartar esa posibilidad. Apenas vio a la internada, la ex doncella exclamó que Tatiana era mucho más alta que esa mujer. Para sorpresa de todos, la desconocida respondió que claro que no era Tatiana. Ella era Anastasia.
En las décadas siguientes, la mujer que sería conocida como Anna Anderson (nombre que adoptó en los Estados Unidos para evitar el acoso periodístico) enfrentó numerosas acusaciones de impostora. Pero así como ella no podía ofrecer ninguna prueba acerca de su identidad, nadie pudo demostrar tampoco que ella no era quien afirmaba ser.
En 1979, Anderson fue sometida a una intervención quirúrgica. En esa ocasión le extrajeron un fragmento de intestino que fue conservado en parafina. Años más tarde, ese fragmento proporcionaría el ADN que puso fin a la discusión acerca de su identidad. Pero hasta el día de su muerte, ocurría en 1984 en los Estados Unidos, nadie pudo demostrar en forma fehaciente si era o no Anastasia.
En 1920, un detective contratado por el gran duque de Hesse, abuelo materno de Anastasia, averiguó que el verdadero nombre de la mujer que se hacía llamar Anna Anderson era Franzisca Schanzkowska, una mujer nacida a fines del Siglo XIX en Pomerania (norte de Alemania).
Durante la Primera Guerra Mundial, Schanzkowsca, trabajó en una fábrica de municiones en Berlín. Su rastro se pierde más o menos en la misma época en que Anna Anderson fue internada en el Hospital Psiquiátrico. A mediados de la década de 1990 un grupo de investigadores británicos y estadounidenses comparó el ADN de Zar Nicloas, de su esposa, del duque de Edimburgo, de Carl Maucher (descendiente por línea materna de Franzisca Schanzkowska) y de Anna Anderson.
No quedó ninguna duda: Anderson y Schanzkowska eran la misma persona, y no había ninguna relación entre esa persona y la familia imperial.
Nota de color.
Se han tejido románticas historias acerca del posible destino de Anastasia Romanov. Puede que alguna de ellas se aproxime a la verdad, pero no hay que olvidar aquel informe que señala que dos de las personas fusiladas en el sótano de la casa Ipatiev fueron incineradas fuera de la fosa común.
En 1956, el cineasta ruso Anatole Litvak dirigió la película Anastasia, donde Ingrid Bergman interpreta a una refugiada amnésica a quién Yul Brinner elige para asumir la personalidad de la duquesa desaparecida. El final es feliz: la refugiada resulta ser la verdadera Anastasia y es reconocida por su abuela paterna. Bergman ganó un Oscar por la interpretación, Anderson recibió una compensación económica por ser, de algún modo, parte de la historia.
Pregunta.
Si ese documento es veraz, ni Anastasia ni su hermano Alejandro habrían podido escapar de la masacre que exterminó a los Romanov. ¿Habrá que ver la veracidad y originalidad del documento?
Trabajo Monográfico producido para la Cátedra de Regulación Jurídica de las Biotecnologías, Dra. Teodora Zamudio.
Universidad de Buenos Aires, noviembre 30, 2005.
Eduardo Vacirca
eduvac@argentina.com
Dr. Alejandro A. Basile. Fundamentos de Medicina Legal. Pág. 207 - 5º Edición. 2004. Editorial El Ateneo.
Dr. Alejandro A. Basile. Fundamentos de Medicina Legal. Pág. 9 - 5º Edición. 2004. Editorial El Ateneo.
Dr. Alejandro A. Basile. Fundamentos de Medicina Legal. Pág. 218 - 5º Edición. 2004. Editorial El Ateneo.