La Guardia Civil imputa a 4 brigadistas por quemar montes en venganza por un despido

El fuego, ocurrido el pasado odctubre en A Cañiza y Arbo, calcinó un total de 244 hectáreas.

La Guardia Civil imputó ayer como autores de dos delitos de incendio forestal a cuatro vecinos de A Cañiza por unos hechos ocurridos el pasado mes de octubre en las localidades de A Cañiza y de Arbo, donde resultaron calcinadas un total de 244 hectáreas en ambos fuegos.

El instituto armado ya había imputado con anterioridad a otra persona por los mismos hechos. Los cuatro imputados, según la Guardia Civil, son D.?O.?A, de 33 años; R.C.P.R. de la misma edad; A.A.P. de 60 años, y, finalmente, R.L.P., de 56 años de edad. Todos ellos, según la información facilitada por el instituto armado, son vecinos de A Cañiza y según las investigaciones de la Guardia Civil, los cuatro actuaron en venganza porque no fue renovado el contrato como brigadista de uno de ellos.

Las investigaciones llevadas a cabo por los agentes de la Guardia Civil y que han llevado a la imputación de estas cuatro personas se ha desarrollado de acuerdo con el plan de prevención de incendios forestales que fue desplegado por el instituto armado y que implicó a los agentes de los puestos de la Guardia Civil de Arbo y de A Cañiza, en colaboración con las brigadas de incendios forestales de la Xunta, la patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Ponteareas y la unidad orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil, que analizó las pruebas que fueron localizadas en el entorno de los incendios.

244 hectáreas

Las investigaciones que finalmente han llevado a la imputación de los cuatro presuntos incendiarios se iniciaron hace aproximadamente dos meses, una vez que se sofocaron los fuegos en los concellos citados, que llegaron a arrasar en conjunto una superficie de 244 hectáreas. Estos fuegos, de grandes proporciones, que coincidieron con la larga sequía que se produjo en Galicia ya pasado el verano, precisó de un importante operativo de medios materiales y humanos, como por ejemplo la Unidad Militar de Emergencias (UME) y varias unidades aéreas y terrestres, que tuvieron que desplegarse por toda Galicia.

Según indica la Guardia Civil, los incendios fueron provocados para crear «una grave alarma social» y que sus autores se aseguraban de que afectasen a gran extensión de terreno.