Los guardias civiles saldrán mañana a las calles de Madrid para secundar la manifestación prohibida inicialmente por la Delegación del Gobierno y autorizada ayer por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), a la que asistirán los máximos representantes de UGT, CC. OO. e Izquierda Unida.
Los 84.438 agentes que integran el Cuerpo han sido convocados por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y la Unión de Oficiales (UO), que niegan que su pretensión última sea la «desmilitarización» del instituto armado.
En la manifestación de mañana, que comenzará a las 12:00 horas y concluirá ante las puertas de la sede central de la Guardia Civil en la calle de Guzmán el Bueno, reclamarán mejoras laborales y salariales que equiparen su situación a la de los policías nacionales.
No ha sido un camino fácil porque para poder protestar en la calle los convocantes han tenido que recurrir a la Justicia, y ha sido el TSJM el que ha autorizado una marcha que había sido prohibida anteriormente por la Delegación del Gobierno en Madrid, que vio en el acto un «inequívoco carácter sindical» vetado por ley a los guardias civiles.
Un criterio que no comparte el TSJM, que, dando la razón a AUGC y UO, entiende que las demandas laborales de los agentes no tienen carácter sindical, sino que son reivindicaciones profesionales y económicas cuya defensa, según la Ley Reguladora de Derechos y Deberes aprobada en 2007, corresponde a las asociaciones de guardias civiles.
Una vez autorizada la manifestación, AUGC y UO se han apresurado a exigir al Ministerio del Interior que archive los expedientes abiertos a sus secretarios generales, Alberto Moya y Francisco Ruiz, respectivamente, por unas declaraciones en las que acusaron al Gobierno de tratarles «como a terroristas» por prohibir la manifestación.
De momento, en Interior no parece que haya planes para colmar todas las exigencias de los guardias civiles y, de hecho, esta semana, el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba insistía en que el Gobierno se mantendrá «firme» en la defensa «de los cimientos» de la Guardia Civil y que este Cuerpo es «diferente» al de la Policía.
Tampoco sirvió para aplacar los ánimos la nueva orden general sobre horarios y jornada laboral de los agentes firmada esta semana por el director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez.
La nueva norma establece 14 días festivos anuales, en términos análogos al resto del personal de la Administración General del Estado y permitirá a los guardias civiles disfrutar como mínimo y siempre que el servicio lo permita de un fin de semana libre al mes, entre otras novedades.
Las asociaciones consideran, sin embargo, que esas medidas son insuficientes y denuncian que un guardia civil seguirá trabajando más horas que un policía nacional por menos dinero.
Esa será su principal reclamación en la manifestación de mañana, que contará con la participación activa de los secretarios generales de CC. OO., Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez, para expresar su solidaridad con las reivindicaciones de los miembros de la Benemérita.
Las intervenciones de Toxo y Méndez, junto a las de los convocantes y de otros representantes políticos, como el coordinador general de IU, Cayo Lara, que también ha confirmado su asistencia y participación en la manifestación, serán el colofón de la protesta frente a la sede central de la Guardia Civil.