Cuando España luchaba por la Transición, en el País Vasco crecía el pánico. Aquel 13 de junio de 1981, el gallego Ángel Monzón trabajaba como Guardia Civil de Tráfico en Bilbao. Y ETA le tendió una emboscada que partió en dos su vida. Ahora acaba de fundar la Asociación de Víctimas del Terrorismo Santiago Apóstol, para apoyar a afectados y familiares en Galicia.
- ¿Qué ocurrió ese 13 de junio?
- Salía de servicio con dos compañeros por Bilbao, donde trabajaba como Guardia Civil de Tráfico. Y en seguida nos dimos cuenta de que nos estaban esperando: escondidos en una zona de curvas. Nos ametrallaron con resultado de tres heridos graves. Y los terroristas escaparon por un paso subterráneo. Yo tenía 27 años y una bala se me quedó incrustada en el cerebro. A parte de secuelas físicas, tuve secuelas psicológicas como insomnio y nervios durante mucho tiempo.
- Ahora funda la asociación para ayudar a víctimas gallegas.
- Ya somos veintidós socios, todos víctimas o familiares de fallecidos en atentado. Queremos brindar los instrumentos de apoyo a las víctimas gallegas, conocer sus necesidades, ofrecerles nuestro compañerismo. Y asesorarles sobre las ayudas de la administración o la atención psicológica. Ya hemos solicitado nuestra integración en la Federación de Víctimas de Terrorismo de España.
- ¿Cómo salió usted adelante tras el atentado? ¿Tuvo que abandonar el cuerpo?
- No volví a trabajar más. Permanecí dos meses ingresado. Tras el shock quedas afectado de por vida, con alteración nerviosa: sigo luchando por vencer el miedo. Cada vez que veo un nuevo atentado en los medios, revivo de nuevo mi emboscada. Superamos entonces una situación muy difícil, nadie nos ayudaba y nos dieron de lado. Lo más triste e inconcebible fue cuando los terroristas decidieron que no había un objetivo concreto, cualquier civil era un blanco.
- ¿Percibe una normalización en el trato a las víctimas?
- La vida en los años 70 y 80 en el País Vasco era muy difícil, con miedo diario. Algunas personas no soportaron los atentados y se han suicidado. Hay que ser muy valiente para salir adelante. En el País Vasco empieza ahora a imperar el sentido común y toda la sociedad española está muy sensibilizada con las víctimas.
. phermida@elcorreogallego.es
Grapo, EGPGC y el Frente Polisario
·· La mayoría de las víctimas integradas en la nueva asociación gallega sufrieron atentados de ETA. Pero entre ellos también hay afectados por los ataques terroristas del Grapo, El Exército Guerrilheiro do Povo Galego Ceibe (EGPGC) o incluso el Frente Polisario. Monzón agradece especialmente el apoyo del alcalde de Curtis, Javier Caínzos, "por su colaboración y gran ayuda".
Viudas, huérfanos y padres destrozados
·· Diecinueve miembros de la asociación vivieron en primera persona un atentado. La entidad también incluye como socios a familiares de tres fallecidos: los padres de un desaparecido y los hijos de dos muertos. Monzón reclama a la Xunta "que estudie las ayudas que ya brindan otras autonomías a las víctimas y nos apoye". La asociación ofrece ayuda en el correo: avtsa10@yahoo.es .