El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) centra en los dueños de los yates amarrados en el puerto deportivo de Sanxenxo su investigación sobre el origen del vertido ocurrido el miércoles.
Agentes del instituto armado tomaron varias muestras del foco contaminante y afirmaron que se trataba de un vertido de gasoil.
De acuerdo con fuentes de la Guardia Civil, los investigadores tratan de localizar el punto exacto de la mancha de carburante para identificar así al responsable del vertido.
El foco de contaminación se detectó en la mañana del miércoles, y a raíz de ello, el Concello decidió arriar la bandera azul de la dársena. Según fuentes municipales, la enseña de calidad que concede la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor se izó unas dos horas más tarde.
De hecho, el Concello de Sanxenxo señaló que la bandera azul volvía a ondear tras ser retirada del mástil ubicado al fondo del espigón. Según fuentes municipales, operarios de Nauta, empresa pública que gestiona el puerto deportivo Juan Carlos I, solventaron el problema, que describieron como «un vertido puntual de hidrocarburos procedente de uno de los barcos allí amarrados».
Protocolo
El Ayuntamiento precisó que una vez detectada la mancha contaminante se puso en marcha un protocolo de actuación que incluyó la instalación de papel absorbente (barreras) y la utilización de productos dispersantes del escape.
Al igual que el Seprona, Nauta también abrió su propia investigación para esclarecer cuanto antes los hechos.