Cerca de cuatrocientas armas de fuego serán subastadas a principios de octubre en la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra, según se desprende de la resolución que ayer publicó el Boletín Oficial del Estado. Aproximadamente, la mitad de los lotes se corresponden con escopetas.
De este modo, además de las 288 escopetas, los aficionados y poseedores de licencias administrativas podrán pujar por 46 pistolas, veintidós carabinas de tiro deportivo y veinte revólveres. Asimismo, estará a exposición pública un rifle.
Los interesados en adquirir cualquiera de estos efectos podrán comprobar personalmente el estado de conservación de los mismos y su utilidad los días 27, 28, 29 y 30 de septiembre y el 1 de octubre en las instalaciones de la Comandancia pontevedresa, sita en la avenida de Domingo Fontán de Poio. Ya posteriormente, el 4 de octubre, se procederá a la apertura de las ofertas remitidas para cada lote concreto, así como se procederá a la adjudicación de los efectos a los respectivos pujadores.
En este sentido, en el anuncio recogido ayer por el BOE, se especificaba que se trata de una subasta pública por el procedimiento de pliego cerrado. Esta modalidad consiste en que cada arma o lote tiene un precio base de licitación sobre el cual los interesados deben consignar una cantidad en euros en un sobre sellado.
De este modo, el 4 de octubre, a partir de las nueve de la mañana, se estudiarán todas las propuestas remitidas, de tal modo que el adjudicatario definitivo será la persona que presente la propuesta económica más elevada.
Habitualmente las armas subastadas proceden de individuos que no han renovado sus respectivas licencias administrativas o que las han heredado y no disponen de la perceptiva autorización. En ocasiones, también salen a licitación efectos que han pertenecido a agentes de la ley o a personal de empresas de seguridad privada.
En cuanto a los compradores, estos suelen ser cazadores, miembros de cuerpos de seguridad o de firmas privada, o, incluso, coleccionistas.