La Guardia Civil detecta un aumento del cultivo de marihuana en casas abandonadas en Cangas

La "hierba" compite con las flores en los balcones de las casas con un descaro que llama la atención a las fuerzas de seguridad

JUAN CALVO - CANGAS
La Guardia Civil detectó un aumento considerable de plantaciones de marihuana en O Morrazo, con más incidencia en el municipio de Cangas. Casas abandonadas en pleno centro de Cangas son utilizadas para dar cobijo a plantaciones clandestinas en maceta que crecen con la ayuda de sofisticados focos y también lo hacen en fincas camufladas entre la maleza. Pero, últimamente, se puede ver a la planta de la marihuana competir con el geranio en los balcones de muchas casas de Cangas, tanto que hasta la Guardia Civil está escandalizada de que se haga con tanto descaro y siendo los vecinos conscientes en todo momento de que las plantas son de marihuana.
La semana pasada, la Guardia Civil detuvo a dos personas, con antecedentes penales, cuando las sorprendió entrando en una casa abandonada situada en Reboredo, muy cerca de la avenida de Marín, la calle de la "movida". Los agentes se encontraron con una plantación interior y un pequeño laboratorio para transformar la planta. Según la Guardia Civil, el propietario manifestó su desconocimiento y los detenidos fueron puestos en libertad, a pesar de que la Guardia Civil los cogió entrando en la mencionada casa. En esta plantación clandestina se localizaron alrededor de 20 plantas, mientras que en otra situada en la zona de San Roque, en Darbo, cerca del establecimiento Don Hotel, la Guardia Civil puso al descubierto un cultivo con siete plantas. Se trata de plantaciones para consumo propio, excepto la de Reboredo, que se podría considerar que estaba más preparada para sacar la hierba al mercado.
Este año la presencia de la planta de la marihuana es mayor porque parece que la climatología ayudó a que creciera en todo su esplendor, de ahí que las que se encuentran en los balcones de las casas sean muy visibles este año. "Dentro de un mes empieza la recolección, de ahí que las plantas sean más visibles y haya movimiento, Además todo apunta a que fue un buen año", manifiesta un agente que desde hace años persigue en O Morrazo estos delitos.
Pero la lucha policial contra la droga blanda es prácticamente un caso perdido. Los jueces no son muy partidarios de otorgar entregar mandatos para que la Guardia Civil pueda entrar en las viviendas, según comentan miembros de la Guardia Civil. Y lo cierto es que si se detiene a una persona por cultivar plantas a las pocas horas está libre.
"La gente en O Morrazo está acostumbrada a vivir con la droga. Tuvimos casos en Cangas en los que los padres de un joven vinieron a protestar al puesto porque se le había sacado una piedra de hachís a su hijo", comenta otro agente.
Todos los policías consultados coinciden en que este año las plantaciones en fincas y casas abandonadas aumentaron de manera considerable y que su consumo, por regla general, no está mal visto en O Morrazo, de ahí que no exista demasiado rechazo social hacia los que plantan la hierba.