La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y la Unión de Oficiales (UO) saldrán a la calle juntos por primera vez el próximo 18 de septiembre para plantar cara al Gobierno y protestar por la situación «muy crítica» que vive la Guardia Civil, según aseguró hoy el secretario general de la primera de las organizaciones, Alberto Moya.
Ambas han suscrito un 'acuerdo de unidad de acción' para defender sus intereses que presentarán en breve ante el Ministerio de Interior.
En palabras de Moya se trata de «un paso muy importante» para «salir del atolladero en el que nos ha metido el Gobierno» y luchar contra el «agravio y el abandono de la administración».
Los responsables de los guardias civiles piden un mayor «compromiso» del Ejecutivo al que exigen «modernizar las condiciones laborales y del régimen estatutario del cuerpo».
Tanto AUGC como UO demandan la equiparación al resto de cuerpos de seguridad, que gozan de más «privilegios», para evitar que los oficiales se vayan a la Policía o a las fuerzas autonómicas porque «la Guardia Civil no tiene futuro».
«El ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba se comprometió a llevar a la Guardia Civil al siglo XXI y aún continuamos en el XIX», subrayó.
Moya argumentó que «un guardia civil trabaja 22 horas mensuales más que un policía nacional y no cobra lo mismo» y recriminó que la Guardia Civil sea el cuerpo policial «con menos derechos y el más barato de toda Europa».
Movimiento espontáneo
Ambas organizaciones aseguraron que no existe ninguna huelga de 'bolis caídos'.
Se trata, dijeron los representantes de las entidades, de «un movimiento espontáneo que corre como la pólvora» y que ha provocado el descenso en el número de multas que el cuerpo ha puesto en los últimos meses. En este punto Moya dejó en evidencia al director general de Tráfico, Pepe Navarro, que días atrás aseguró que una disminución en el número de sanciones provoca un aumento en la siniestralidad y recordó que el pasado fin de semana, el más temido de todo el verano por el número de accidentes, el descenso en los fallecidos en accidentes fue «espectacular».
Además, arremetieron contra el 'resumen de actividades individuales' de un agente que «premia más el número de denuncias interpuestas que el auxilio a los ciudadanos en las carreteras» y aseguraron que no piensan «admitir la presión» ya que «la profesionalidad está por encima de todo».