A Cañiza despertó ayer conmocionada. Este pequeño y habitualmente tranquilo municipio del interior de Pontevedra vio truncada al amanecer su placidez por un trágico tiroteo entre una patrulla de la Guardia Civil de Covelo y un grupo de al menos dos atracadores, aunque no se descarta finalmente que fuesen tres, que fueron sorprendidos cuando intentaban acceder a una sucursal de Caixa Galicia, situada en la calle Antonio Facorro, por el procedimiento del butrón.
Los hechos se desencadenaron a las 06.40 horas de la madrugada. En ese momento, en la Comandancia de la Guardia Civil de Tui se recibió una llamada de la central de alertas de la empresa de seguridad de Caixa Galicia. Inmediatamente, la comandancia remitió, como establece el protocolo, la llamada a la patrulla más próxima, en este caso la integrada por dos agentes del puesto de Covelo, que se dirigieron a la entidad situada en el caso urbano, en un edificio terminado y habitado, pero con el bajo colindante a la oficina de la entidad cerrado sólo con ladrillo y sin habilitar todavía como local comercial.
Desde este lugar trataban de acceder a la oficina bancaria los atracadores en el momento en que se produjo el grave incidente que acabó con la vida del agente Miguel Jorge Piñeiro Lorenzo, de 38 años de edad, que recibió cinco disparos, tres en el tórax y dos en el abdomen. El agende deja viuda y tres hijos, uno de ellos de tres meses de edad.
En el intercambio de disparos, que según diversos testigos se produjeron alrededor de las 07.15 horas, también resultó herido leve por bala en el cuello el guardia Alfonso José Riveiro Cabaleiro, de 32 años de edad.
En la refriega, el atracador José Vilar Casal, nacido en Vigo en el año 1969, herido leve, trató de huir en una furgoneta que pasaba por el lugar, aunque fue finalmente capturado en el propio lugar de los hechos.
Quien logró su objetivo al menos por unas horas fue José Ángel Martíns Mendoza, alias Peque, nacido en Vigo en el año 1974, que se dio a la fuga a pie. No obstante, su recorrido en libertad fue corto. Alrededor de las seis de la tarde fue capturado por las Fuerzas de Seguridad del Estado en las inmediaciones de la propia A Cañiza, en el lugar de Bugariña, del ayuntamiento de Covelo.
José Vilar Casal fue trasladado a primera hora de la mañana al hospital Meixoeiro de Vigo. No obstante, por la tarde ingresó en el hospital de Montecelo en Pontevedra, donde se encuentra hospitalizado bajo custodia policial. Su vida está fuera de peligro, según fuentes oficiales. Mientras, a última hora de la tarde, José Ángel Martín Mendoza, alias Peque, prestaba declaración. En ambos casos se da por seguro su ingreso en la cárcel de A Lama.
La investigación continúa abierta, con los dos capturados como presuntos responsables de la muerte del agente de la Guardia Civil, aunque desde la Delegación del Gobierno no se descarta la participación de una tercera persona en los hechos.
Martíns Mendoza es un viejo conocido en las instalaciones penitenciarias de A Lama. Los funcionarios lo consideran un "tipo frío" capaz de verse implicado en un tiroteo como el de ayer y más incluso. Apuntan, en este sentido, como él en compañía de un hermano se vieron implicados en el pasado en un tiroteo con la Policía Local de Vigo y si entonces no acabaron con la vida de un agente, fue porque se les encasquilló el arma. De la espectacularidad de aquel incidente todavía recuerdan la persecución de que fueron objeto en Redondela con un helicóptero policial.
Criados con la abuela, insisten quienes le conocen, su "perfil" encaja "perfectamente" con el suceso de A Cañiza, porque su historial delictivo es "muy largo". Una de las últimas detenciones de Peque se produjo en Redondela en 1998, y en el caso de Vilar Casal también destaca la efectuada en 1997 tras un atraco.
El guardiacivil herido leve se encontraba ayer a mediodía fuera de peligro, según indicó el delegado del Gobierno en Galicia. Antón Louro, que visitó al agente en la clínica Fátima de Vigo, también acudió a dar el pésame a la familia del guardiacivil de Covelo muerto en la operación.
El delegado del Gobierno elogió la labor de la Guardia Civil y la Policía como "garantes da seguridade cidadá" y además de lamentar lo sucedido y trasladar su pesar a las familias, rindió un homenaje a quienes están dispuestos a dar su vida en el desempeño de sus labores.
Bajo sin habilitar como local comercial
Los atracadores trataron de acceder a la sucursal bancaria de Caixa Galicia en el casco urbano de la localidad de A Cañiza a través de un bajo colindante, que estaba todavía sin habilitar como local comercial. De esa forma podrían disimular sus labores tranquilamente sin levantar sospechas entre los vecinos de sus verdaderas intenciones.
Los heridos, trasladados a Vigo
Nada más conocerse los hechos se puso en marcha el operativo tanto para proceder al levantamiento del cadáver del guardia civil como para trasladar los heridos a centros hospitalarios. El agente herido ingresó en la clínica Fátima y el delincuente en el hospital Meixoeiro, aunque después se derivó a Montecelo, donde ayer por la tarde seguía ingresado bajo custodia policial.