Los recortes económicos y la huelga encubierta están causando una caída libre de los controles de alcoholemia en Pontevedra y, consecuentemente, de las denuncias y, lo que es peor, de los positivos. Solo entre febrero y junio, las Rías Baixas registraron un descenso del 45% en el número de pruebas a las que fueron sometidos los conductores, toda vez que, según datos oficiales, se pasó de 26.417 test a 14.624.
En julio, la repercusión de los factores anteriormente reseñados fue menor, pero aun así se realizaron siete mil controles menos que hace un año, un total de 19.414.
Las fuentes consultadas señalaron que esta circunstancia no solo es extrapolable a otros puntos de la comunidad autónoma gallega, sino también a otras provincias españolas. Esta situación se enmarca en un ambiente de conflicto laboral entre algunas de las asociaciones que defienden los intereses de los agentes del instituto armado, y también se ha extendido al Cuerpo Nacional de Policía.
Trabajo a reglamento, huelga encubierta, en blanco, de bolis caídos... Varias denominaciones pero una única realidad: el pulso que mantienen desde hace algunos meses los cuerpos policiales con el Ministerio del Interior está provocando un desplome sin precedentes, ya no solo en las denuncias de tráfico, sino también en el número de actas e intervenciones policiales en Galicia en pleno Xacobeo. O al menos así lo sostienen desde distintos frentes.
Tanto los sindicatos policiales como las asociaciones del instituto armado coinciden en que es difícil hablar de cifras concretas, pero se estima que, en el seno de la Policía Nacional, las actas que podrían derivar en sanción administrativa pueden haber caído un 80%, mientras que los cacheos e identificaciones se habrían reducido entre un 50 y un 60%.
Por su parte, en el ámbito de la Guardia Civil también se está viviendo una situación pareja. Los datos aportados por la Unión de Guardias Civiles apuntan en la dirección de que, solo entre abril y junio, las multas cayeron un 87% en la provincia de Pontevedra, mientras que en A Coruña lo hicieron un 80% y en un Lugo un 73%. En Ourense, el impacto habría sido menor, ya que, siempre según este colectivo, las sanciones por infracciones circulatorias se habrían reducido a la mitad.
Recortes de medios
En su momento, el subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Delfín Fernández, rechazó que el alcance de la protesta -que sindicatos y asociaciones dicen que fue por iniciativa de los agentes- fuese de tal entidad. Señaló que los porcentajes a nivel oficial reflejan un descenso, pero es menos acusado de lo que afirman los colectivos de la Guardia Civil.
Tanto estos como sus homólogos en la Policía Nacional sostienen que no solo se trata de una cuestión de salarios, sino que su protesta está directamente vinculada a los recortes de medios y personal que están sufriendo los cuerpos.
Una situación que consideran que, en definitiva, repercutirá negativamente en la seguridad de los propios agentes, pero también en la de la ciudadanía.