ANXO MARTÍNEZ - AROUSA Agentes del Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de la Guardia Civil registraron ayer los locales comerciales de Vilagarcía y Cambados de Viaxes Otero, en el marco de la investigación contra la presunta red de blanqueo de dinero de José Lafuente Martínez, el vecino de Meis detenido hace ahora quince días en su chalé de Sisán (Ribadumia).
La Guardia Civil está siguiendo el rastro del dinero de José Lafuente Martínez, y quiere comprobar si Viaxes Otero incurrió en algún tipo de irregularidad al no notificar al Banco de España las transferencias superiores a 3.000 euros.
No obstante, el gerente de la empresa, Fernando Pombo, quiso ayer dejar claro que la agencia de viajes no tiene relación alguna con las presuntas actividades delictivas de Lafuente y que "a mí no me consta que se realizase nunca una transferencia de más de 3.000 euros a través de nosotros".
Los registros se realizaron de modo simultáneo en las oficinas que la agencia tiene en el Centro Comercial Arousa de Vilagarcía y en A Cabana (Cambados). Los agentes del ECO iban acompañados de funcionarios judiciales y abogados.
Al menos en el caso de Vilagarcía, dos de los agentes accedieron al interior del establecimiento con los rostros ocultos con pasamontañas y armados, por lo que el registro levantó una gran expectación entre las personas que visitaban a esa hora el centro comercial.
Después de hablar con las empleadas y de analizar diversa documentación –tanto en papel como en soporte informático–, la Guardia Civil se llevó un ordenador y una caja de cartón con diversos documentos.
Otra de las medidas adoptadas por los responsables del caso fue la de citar a declarar, ya por la tarde, a una de las empleadas de Vilagarcía, y a Fernando Pombo, que fue concejal del Partido Popular de Cambados durante dos mandatos, aunque en la actualidad ya no está en la corporación.
Según ha trascendido de la Operación Sisana, Lafuente y sus allegados –entre los que se encuentran varios familiares– enviaban grandes cantidades de dinero al extranjero a través de empresas de transferencias monetarias, como Western Union. Esta sociedad trabaja con agentes colaboradores, y Viaxes Otero era uno de ellos.
Parece ser que lo que se le imputa a la agencia de viajes cambadesa es que no siempre declaraban al SEPBLAC –una comisión de prevención de blanqueo de capitales e infracciones monetarias que depende del Banco de España– las transferencias de más de 3.000 euros realizadas por Lafuente y sus allegados.
Fernando Pombo, no obstante, manifestaba a primera hora de la noche de ayer que "a mí no me consta nada de eso. Yo pienso que eso nunca se hizo a través de nosotros", y manifiesta que "si en algún momento se hubiese dado esa circunstancia, por desconocimiento o debido a una negligencia, sería Western Union quien daría aviso de la transferencia".
Fuentes consultadas ayer por este periódico indican que durante los últimos años tres de los imputados en la Sisana habrían enviado al extranjero –sobre todo a paraísos fiscales– hasta 200.000 euros, presuntamente obtenidos –al menos en parte– con el narcotráfico. La operación se saldó con nueve detenciones, y por ahora hay cuatro personas en la cárcel.