SALOMÉ SOUTELO - DOZÓN La Unidad de Delitos Urbanísticos de la Guardia Civil está investigando "numerosas irregularidades en concesiones de licencia" en el concello de Dozón, a raíz de las denuncias presentadas por el vecino de O Sisto, Nilo Suárez, y en base a las que se tramitan sendos procedimientos penales. La última demanda que presentó en los juzgados este empresario se refiere a la construcción de una granja de porcino, sin licencia, por parte del edil de Urbanismo, José Adonis Rodríguez, a pocos metros además de otra nave que en 2006 también fue paralizada por idénticos motivos. Suárez recuerda que la solicitud de suspensión de esta obra se debe a que, al margen de que ya fue parada una vez, el propio alcalde, Adolfo Campos, afirmó durante unas declaraciones en el Juzgado Mixto Número 2 de Lalín que el concello no estaba concediendo permisos de obra "hasta la aprobación del nuevo Plan de Urbanismo".
Pues bien, Suárez señalaba ayer que, lejos de paralizar los trabajos de construcción, "la obra se aceleró". Mientras, Campos eludió responder a la defensa de Nilo Suárez sobre si existe o no un expediente abierto y sobre la reposición de la legalidad de la obra. A ojos del empresario de O Sisto, la actitud del alcalde es "a la que ya nos tiene acostumbrados". Por esta circunstancia, el vecino castrense ha decidido presentar una nueva denuncia judicial contra el alcalde y su edil de Obras.
El empresario también se ha referido a la "lucha" que mantiene desde 1996 con el alcalde, por la denegación de licencia para ampliar una granja de porcino a nombre de la esposa del primero, Nieves Ogando. A mediados de octubre se conocía la sentencia mediante la que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 3 de Pontevedra obligaba al concello a expedir la mencionada autorización, en el plazo de un mes. El gobierno local, además, disponía de 15 días para recurrir –una opción que el propio secretario, Antonio Candal, había confirmado–, aunque a pesar de este recurso tendría que conceder a Nilo Suárez una licencia provisional. El vecino se ampara en la sentencia judicial apuntando que en la misma se indica que la actitud del concello "raya la desobediencia municipal de las decisiones judiciales" a la vez que también parafrasea la mención a la "inquina municipal hacia la titular de la instalación". El gobierno local se basaba en la distancia de la granja o en la falta de un vallado para retrasar la licencia, entre otros aspectos.