Una unidad de la Guardia Civil que se ocupa de asuntos internos está investigando la desaparición de doce kilos de cocaína de gran pureza del cuartel de O Grove. La droga fue sustraída hace varios meses y por el momento no se ha logrado detener al autor o autores del robo, que se habría aprovechado de graves deficiencias en el proceso de custodia, tanto por parte de los agentes del citado puesto como de las autoridades judiciales que llevan el caso vinculado a este fardo.
La cocaína robada procedía de uno de los numerosos paquetes que aparecieron el verano pasado en las playas de las rías de Arousa y Pontevedra, que supuestamente fueron arrojados al mar por los tres tripulantes de una planeadora que acabó varada en el arenal de A Lanzada, en O Grove, el pasado 15 de agosto. La nave había sido avistada por las autoridades la madrugada del día anterior, por lo que patrullas del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), la Policía Nacional y la Guardia Civil emprendieron una persecución en el transcurso de la cual los narcos se deshicieron de la droga. Posteriormente, lograron llegar hasta la playa grovense, prendieron fuego a la embarcación para borrar cualquier rastro y emprendieron la huida con éxito.
Fuentes de la investigación sostienen que uno de aquellos paquetes es el que acabó en el cuartel de O Grove. De los 20 kilos del polémico fardo almacenados en el puesto, fueron sustraídos 12, y poco más se sabe de lo que ocurrió con un material que en el mercado podría llegar a tener un valor superior a los 800.000 euros (algo más de 130 millones de pesetas) debido precisamente a su gran pureza.
La falta de testigos y de huellas en el lugar de los hechos están complicando sobremanera una investigación que arrancó hace ya varios meses y en la que, por el momento, no se ha podido demostrar más que una falta muy grave en lo que respecta a la custodia de la droga.
Sanciones administrativas
La limpieza con la que actuaron los responsables del robo podría cerrar en falso un asunto que ha dañado la imagen del cuartel de la Guardia Civil de O Grove. En caso de que así fuese, el asunto se resolvería solo con sanciones de carácter administrativo y disciplinario.
El problema para los investigadores es que, en ausencia de pruebas sobre lo ocurrido en las dependencias del cuartel, resulta muy complejo seguir el rastro de la droga en el mercado, y no solo por la abundancia de material estupefaciente y los sucesivos cortes que se dan a la misma, sino también porque los autores del robo habrían actuado con una enorme cautela a la hora de colocar la cocaína.