No se trata de reducir la plantilla, sino de optimizar recursos. Así explicaban ayer portavoces de la Unión de Guardia su postura para reclamar el cierre de varios cuarteles del instituto armado de la provincia con el propósito de potenciar los de tamaño medio y grande.
De acuerdo con Emilio Diz y Magín Cortiñas, secretarios del sindicato policial, lo idóneo sería clausurar al menos 20 de los 35 cuarteles que están ubicados a lo largo de la provincia pontevedresa. «Con una reestructuración del personal, lograríamos contar con acuartelamientos de unos 100 agentes», subrayó Diz durante una comparecencia.
Diz y Cortiñas detallaron que los cuarteles que cerrarían sus puertas son aquellos que no cubren servicios de seguridad ciudadana las 24 horas al día. «Los municipios que queden sin cuarteles contarían, sin embargo, con más patrullas», detalló Magín Cortiñas.
Los secretarios sindicales matizaron que en la actualidad hay acuartelamientos del instituto armado «que malamente pueden sacar una patrulla diaria a las calles».
Los municipios que perdieran la casa-cuartel, habilitarían en los concellos una ventanilla -atendida por los agentes de mayor edad- para que el ciudadano pueda tramitar denuncias u otros asuntos relacionados con el instituto armado.
Para la Unión de Guardia Civiles, en Pontevedra «sería igual de operativo contar con quince cuarteles dotados de más personal». Se calcula que la Guardia Civil de Pontevedra dispone de unos 1.500 miembros.
Salnés y Deza
Por ejemplo, el sindicato eliminaría dos de los cuatro cuarteles ubicados en la comarca de O Salnés y otros dos de la del Deza. Emilio Diz y Magín Cortiñas también señalaron que existe un alto nivel de descompensación en el personal destinado en los acuartelamientos. «Si en Tui hay problemas de personal, en Ponteareas el número de agentes es excesivo», apuntó Diz, secretario de Comunicación del sindicato. «Tampoco es normal tener un puesto en Cangas y otro en Moaña que están separados por seis kilómetros», apuntó.
Por otro lado, desde el sindicato de la Guardia Civil se apuntó que el cambio en la política de conducción de presos a los juzgados requiere más medios humanos. «Si dos agentes custodian a un preso que deben trasladarlo a los juzgados de Marín o Pontevedra, por ejemplo, son policías que se eliminan de las calles», detalló Emilio Diz.