Con la detención de un pontevedrés de 36 años la Guardia Civil del puesto de Pontevedra ha considerado esclarecido el robo de un ordenador portátil en una clínica veterinaria de Poio. El sospechoso, C.M.D., quedó en libertad con cargos tras prestar declaración en el Juzgado de Instrucción número uno de la capital.
El arresto se produjo el martes pasado cuando una patrulla del instituto armado dio el alto a un ciclomotor. Inicialmente la intención de los guardias civiles era identificar al conductor, si bien todo dio un giró de 180 grados cuando arrojó «al suelo un ordenador portátil que llevaba dentro de su cazadora», informaron ayer desde la Comandancia.
Posteriormente, los funcionarios del instituto armado realizaron una serie de diligencias que concluyeron que el ordenador había sido robado momentos antes en una clínica veterinaria de Poio. El portátil fue reintegrado en perfecto estado a su legítimo propietario.