La Guardia Civil de Noia hizo ayer balance de lo que supuso la operación Vidente, que llevaron a cabo los agentes de la policía judicial noiesa. En total, se detuvo a 18 personas. Los arrestos están todos relacionados con una cuestión: el tráfico de sustancias estupefacientes. Además, cuatro de la casi veintena de personas que acabaron en los calabozos, finalmente, fueron enviadas a prisión.
Al parecer, todo empezó en agosto del año pasado. Ahí arrancó una operación que tutelaba el Juzgado Número Dos de Noia. Poco a poco, los agentes empezaron a hacer pesquisas para poder ir realizando detenciones. Y, ahora, con 18 arrestos ya efectuados, dan por desmantelado un importante grupo organizado que se dedicaba al tráfico y distribución de sustancias estupefacientes, sobre todo de cocaína. Al parecer, los principales escenarios de las operaciones de estos individuos eran Santiago, Noia y Outes, coincidiendo así con el lugar del que eran vecinos. Según los datos policiales, los arrestados, supuestamente, se dedicaban al trapicheo, incluso en establecimientos públicos. De ahí que con las detenciones, además de darse por desmantelado el presunto grupo delictivo, también se den por eliminados varios puntos de venta de droga a lo largo y ancho de la comarca barbanzana.
Incautaciones
Como suele ser habitual, al compás de las detenciones, los agentes también se fueron incautando tanto de sustancias ilegales como de otros efectos. Así, la Guardia Civil afirmaba ayer que tenía en su poder algo más de 300 dosis de marihuana, hachís y cocaína. Igualmente, los agentes aprehendieron un total de 20.000 euros, básculas de precisión, una prensa hidráulica, ordenadores, teléfonos móviles, dos coches y otros objetos supuestamente utilizados para el corte y envasado de la droga.
De todas formas, y aunque ayer se hizo balance de la operación Vidente, no se descarta que pueda haber nuevas detenciones. No en vano, según explicaron desde la Guardia Civil, los agentes encargados de la investigación continúan con las pesquisas y analizarán, en sucesivas fechas, los ficheros y la documentación intervenida hasta dar por resuelto completamente el operativo. De ahí que, por el momento, no se descarten ni nuevas detenciones ni otros movimientos policiales relacionados con estos hechos.
La operación Vidente podría poner fin a las acciones policiales llevadas a cabo en la comarca durante el 2009 para poner coto al trapicheo. Una de las más recientes y llamativas tuvo como escenario la capital ribeirense. En Santa Uxía, dos personas de avanzada edad fueron detenidas recientemente al toparse en su domicilio numerosas plantas de marihuana.