La Guardia Civil intensifica a partir de hoy los controles en las autovías

El objetivo del plan son los excesos de alcoholemia y de velocidad en todas las vías de alta capacidad de Galicia

De día y de noche. A todas horas y a todo tipo de vehículos. Así serán los controles que desde hoy lunes realizarán las patrullas de la Guardia Civil de Tráfico en las autopistas y autovías del territorio de la comunidad gallega, unas carreteras en las que se ha detectado un aumento del incumplimiento de las normas debido a la creencia de que hay menos vigilancia en este tipo de vías por el hecho cierto de que en los últimos tiempos los esfuerzos de seguridad se han centrado en la vigilancia en la red secundaria. «Tenemos la impresión de que se ha relajado la atención de los conductores en estas carreteras simplemente porque creen que no vamos a estar», explica José Luis Ulla, coronel jefe de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, para argumentar la necesidad de promover la intensificación de los controles en las vías de alta capacidad.

Y la campaña de la DGT

La mayoría de los controles incidirán en el problema del exceso del consumo de alcohol, especialmente en las dos primeras semanas -la segunda y la tercera del mes-, en las que estos dispositivos especiales de la Guardia Civil coincidirán además con la campaña promovida por la Dirección General de Tráfico (DGT) en el conjunto de la red de las carreteras españolas para interceptar a los conductores que superan la tasa máxima de ingestión de alcohol permitida por la legislación vigente, y que está fijada en 0,25 miligramos en la prueba de aire -establecida en 0,15 para los conductores que son profesionales y también para los novatos-. El otro objetivo fundamental de este operativo es el de vigilar los excesos de velocidad en las vías de alta capacidad, por lo que los infractores de esa norma serán ya notificados por los guardias civiles de que han sido sorprendidos por un radar a más velocidad de la permitida en el tramo.

Los controles en autovías y autopistas requieren de una programación específica debido a su complejidad técnica y a la necesidad de extremar las medidas de seguridad para evitar la relajación en el cumplimiento de las normas y los accidentes, ya que los operativos se establecerán preferentemente en zonas en las que el conductor es más proclive a alcanzar velocidades elevadas, con el riesgo que eso supone para los viajeros y para los propios agentes.

Se trata de reducir al máximo los posibles riesgos, por lo que las zonas de parada de los vehículos y de colocación de los guardias civiles que participan en el operativo deben estar perfectamente señalizadas y con la suficiente antelación. De hecho, la Guardia Civil de Tráfico cuenta con la colaboración de una empresa de mantenimiento especializada en balización de autovías y autopistas, que se encargará de acondicionar y señalizar las áreas en las que se van a desarrollar los controles programados.

Junto a áreas de descanso

Determinar el lugar es un aspecto fundamental. Ha de estar situado en un tramo visible para los conductores y disponer del espacio necesario para poder establecer el dispositivo con seguridad para los agentes y los conductores, y para parar a los vehículos que serán inspeccionados. En el caso de las alcoholemias, la elección estará condicionada por la existencia de áreas de servicio o de descanso. Esto es debido a que es preciso contar con una zona de aparcamiento ya que puede ser imprescindible inmovilizar algún vehículo porque su conductor haya dado positivo y además ninguno de sus acompañantes se halle en disposición de tomar el volante y proseguir viaje -ya sea que carece de carné o que bebió también más alcohol del permitido.