MARÍA LÓPEZ Ni cárcel ni pena sustitutoria. Casi ochocientos conductores del área de Vigo condenados por delitos contra la seguridad vial no llegarán a realizar los trabajos en beneficio de la comunidad por el colapso burocrático existente. Los casos derivados de estas sentencias se acumulan sin que se lleguen a tramitar, y prescribirán el próximo 31 de diciembre. Así, los autores de delitos de tráfico que se librarán de hacer trabajos sociales suponen la mitad del total de condenados con este tipo de pena, unos mil quinientos este año.
La escasez de personal en el Centro de Inserción Social de Vigo, que tendría que encargarse del seguimiento de los trabajos de los condenados, repercute de un modo negativo en el cumplimiento de esta prestación sustitutoria. Con una plantilla propia de cinco personas, y que atiende indirectamente a más de 500 reclusos, el CIS carece de medios para poder atender el seguimiento de las labores a realizar por los conductores penados. El próximo miércoles, representantes de todos los sindicatos con presencia en los centros penitenciarios se volverán a reunir con el Ministerio del Interior para que el Gobierno atienda sus reivindicaciones. Solicitan que el CIS de Vigo se equipare en personal a los del resto de España para poder así subsanar todos los problemas que acarrea.
La Confederación Intersindical Galega cree que el nuevo código penal es "ineficaz" en lo que a las tareas en beneficio de la comunidad se refiere. "La ley hace algo que no es capaz de ejecutar", considera uno de los responsables del sindicato en Vigo. El caso de la ciudad olívica no es el único en el país, ya que a nivel estatal existen alrededor de 30.000 personas pendientes de realizar trabajos sociales por delitos contra la seguridad vial. Normalmente, el juez da un plazo de 18 meses para que se ejecuten las tareas, que, en más de la mitad de los casos, nunca llegan a convertirse en una realidad.
Controles en las carreteras
Otro factor que engorda la lista de personas condenadas a la prestación sustitutoria es el aumento de controles de velocidad y alcoholemia en las carreteras del área de Vigo. Éstas son las infracciones más frecuentes por las que se sanciona a los conductores con trabajos en beneficio de la comunidad. Se trata de actividades de utilidad social que se llevan a cabo en entidades públicas o sin ánimo de lucro.
La realización de los servicios sutitutorios debe compatibilizarse con el horario laboral y familiar del acusado. Es decir, si un individuo tiene ocupadas las mañanas y no hay plazas por la tarde para el trabajo social, no se le puede obligar a variar sus horarios. "Hay gente que sólo tiene los domingos libres, y ese día los ayuntamientos están cerrados", concluyen los sindicalistas.