Con sacerdotes y sacristanes. Con velas encendidas y un ataúd. Decenas de agentes de la Policía Nacional escenificaron ayer por la tarde el funeral del cuerpo. Marcos Castro, del Sindicato Unificado de Policía -una de las centrales convocantes de la manifestación-, fue contundente: «Con esto queremos hacer una analogía comparando cuál es la situación en la qué está dejando al Cuerpo Nacional de Policía el ministro actual».
El dirigente sindical pontevedrés acusó a Alfredo Pérez Rubalcaba de «enterrar» al cuerpo, así como de ser «el culpable de la situación en la que nos encontramos».
A la comitiva fúnebre la acompañaban cuatro maniquíes uniformados como policías y guardias civiles. Así, uno de ellos, uno de los antiguos grises, recordaba que «cobro menos que cuando vestía así», mientras que otra figura con uniforme aseguraba que «también estaba mejor».
Por su parte, un guardia civil, con la boca tapada con cinta adhesiva, no dudó en recordar que «yo no hablo porque no me dejas».
Guardias civiles de paisano
Y es que, tal y como apuntó Marcos Castro, «esta movilización no es solo de policías, es de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado». Según trascendió, entre las decenas de profesionales que secundaron la convocatoria realizada por el SUP, el CEP, la UFP y el SP se encontraban varios agentes del instituto armado de paisano.
En cualquier caso, el dirigente sindical pontevedrés sostuvo su predisposición al dialogo. En este sentido, reseñó que, para el 18 de noviembre, el ministro ha convocado «al Consejo de la Policía, pero eso no quiere decir que no vayamos a dejar el conflicto. El conflicto no se va a solucionar en tanto no se llegue a un acuerdo en equiparación salarial».
Asimismo, insistió en que están a la espera de que «se empiece a hablar de verdad sobre la equiparación, sobre la homologación de la retribuciones de todos los profesionales que realizamos el mismo trabajo, que es el trabajo de la seguridad». Marcos Castro concluyó precisando que su pretensión no es que la equiparación se logre «mañana ni pasado», pero que sí se empiecen a dar los pasos para lograrla en un futuro.