La Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen el cerco en busca de los atracadores de la comarca

La Policía Nacional y la Guardia Civil indagan, cada uno en su jurisdicción, si los atracadores de tres de los cinco golpes perpetrados el miércoles y jueves en la comarca fueron obra de los mismos delincuentes.

La comisaría de Vigo confirmó ayer que mantiene encendido el dispositivo de cerco abierto tras el atraco de un estanco en Sárdoma y otro al gerente del restaurante Puesto Piloto de Alcabre.

La policía nacional investiga los dos golpes en Vigo y no descartan que alguno tenga relación con el atraco a una gasolinera de Mos, un restaurante en Villasobroso-Mondariz, y en un estanco de Gondomar.

La Guardia Civil detuvo a los de Mondariz nada más perpetrar el asalto, por lo que quedan fuera de sospecha.

El modus operandi y la descripción de los atracadores como «gente de aquí» que hablaba español hace sospechar que tres de los golpes pudieron ser obra del mismo grupo, que estaría integrado por tres jóvenes delincuentes. Dos de ellos estarían en territorio de la Guardia Civil: se trataría de los atracos de Gondomar y Mos. El otro sería jurisdicción de la comisaría: el asalto al estanco de Miraflores, próximo a la autovía O Porriño-Vigo y a la carretera de Valladares. La ruta que siguieron los atracadores tiene lógica pues abandonaron el Opel Corsa del empleado a 20 kilómetros del robo. Tomaron otro coche, quizás el Renault Meganne gris que vieron los testigos del estanco vigués. En todos los casos, los asaltantes iban armados con escopetas recortadas.

Queda por encajar en el puzle el robo a punta de pistola de un sobre que contenía 5.900 euros y que el gerente del Puesto Piloto se disponía a ingresar en la cuenta de su banco. El perfil del sospechoso es distinto a los otros: un varón de 30 años, que se comunicaba con gestos y que tenía aspecto físico de Europa del Este. Al parecer, durante semanas controló a su víctima.