La Guardia Civil no ve indicios delictivos en la conducta del conductor del atropello de Cerponzóns

La Guardia Civil de Pontevedra, en principio, ha descartado la existencia de indicios delictivos en la conducta del vecino de Moaña identificado este domingo a raíz de un atropello en Cerponzóns. El herido permanece grave, aunque no se teme por su vida.

Fuentes de la investigación precisaron, no obstante, que será el juzgado de guardia el que determine finalmente si se le puede imputar algún cargo o no al conductor.

En este sentido, explicaron que, en el momento de producirse el atropello, el septuagenario, que iba acompañado por su mujer, detuvo el vehículo y, «tal vez, por la hora que era -cerca de las once de la noche- o las condiciones climatológicas, no vio contra lo que había golpeado, por lo que prosiguió en dirección a Pontevedra».

Tras aclarar que no estuvo detenido por la Guardia Civil, estas fuentes añadieron que aparentemente no tuvo intención de darse a la fuga, «por lo que no hubo omisión del deber de socorro», ni cometió una imprudencia. Asimismo, incidieron en que, por lo que se sabía, la persona lesionada cruzó la carretera por un tramo sin acceso para peatones y sin, al parecer, hacer uso del chaleco reflectante.

Policía Local

Por su parte, la Policía Local reseñó ayer que el Ford Fiesta conducido por el moañés fue localizado en la avenida de Compostela. En este sentido, precisaron que el vehículo estaba detenido y que, al parecer, al percatarse de la presencia de un coche patrulla emprendió la marcha. Según trascendió, el conductor habría alegado haberse puesto nervioso para explicar su comportamiento.