
Sindicato Unificado de Policía
Elecciones en la Guardia Civil
El próximo día 22 se celebran elecciones democráticas en la Guardia Civil. Aunque el sistema no es puro sino idéntico al del Cuerpo Nacional de Policía, con elecciones por escalas sin posibilidad de votar todos los miembros de una organización a su candidato aunque sea de escala distinta, estas elecciones suponen recuperar una parte del tiempo perdido por los obstáculos de poderes fácticos que no asumen los valores y funcionamiento de una sociedad democrática.
Nosotros participamos en esas elecciones. Participamos porque queremos una Guardia Civil civil, plenamente democrática, cuyos miembros disfruten de plenos derechos sindicales –algo que ni siquiera tenemos todavía nosotros- y cuyos miembros sean ciudadanos como todos los demás, con garantías jurídicas, salarios dignos, medios materiales y condiciones laborales propias del tiempo en que vivimos. Participamos porque queremos avanzar juntos, sabiendo que si no acompasamos el paso de nuestras demandas el avance es más lento. Y participamos con el apoyo moral a nuestra organización hermana, la Asociación Unificada de Guardias Civiles, AUGC.
Hay quienes se oponen a estos avances en los cuerpos de seguridad del Estado, y más concretamente en la Guardia Civil, alegando múltiples razones, pero de entre ellas, tres son las más utilizadas: la tradición, la disciplina imprescindible en un cuerpo armado que sólo se garantiza con su condición militar, y la eficacia en el cumplimiento de sus objetivos en defensa del Estado y la seguridad de los ciudadanos. Todos son fácilmente rebatibles.
Si por tradición fuera deberíamos declarar nula nuestra democracia, pues en la larga historia de nuestro país quizás no sean ni cincuenta los años en que nos hemos regido por este sistema de gobierno, habiendo sido muchos más los años de dictaduras y reinados absolutistas y despóticos. Por lo tanto, si hemos avanzado en derechos los ciudadanos el Cuerpo que garantiza los mismos no puede seguir anclado en Fernando VI.
La Guardia Civil con su carácter militar no es hoy más disciplinada que el Cuerpo Nacional de Policía, o que otros cuerpos de policías autonómicas como la Ertzaintza y los Mossos. Basta recurrir a los datos de expedientes disciplinarios, discrepancias internas y denuncias contra la cadena de mando para concluir que precisamente el sistema militar es lo que impide un funcionamiento más armonioso, moderno y eficaz de la Guardia Civil.
La Guardia Civil no es hoy más eficaz que el Cuerpo Nacional Policía. Y no porque sus miembros no estén igual de preparados ni sean de la misma catadura profesional (que lo están y lo son), sino porque la estrategia operativa de la Guardia Civil como cuerpo militar está orientada hacia la ocupación del territorio, mientras la del Cuerpo Nacional de Policía está orientada hacia la seguridad de los ciudadanos.
Para que los Cuerpos de Seguridad del Estado tengan profesionales capaces de garantizar la libertad, la seguridad y los derechos de los ciudadanos deben tener los medios, salarios y estatuto jurídico acorde al tiempo en que vivimos.
Avanzar más o menos, a mayor o menor velocidad, depende en parte del resultado de dichas elecciones. Lo mejor para la Guardia Civil como institución, para los guardias civiles, los policías, los ciudadanos y para España es que ganen quienes representan la modernidad y el progreso, quienes defienden un cuerpo policial preparado, moderno y con derechos, lo mejor para todos es que gane la AUGC.
Madrid, enero de 2009
COMISIÓN EJECUTIVA NACIONAL
Secretaría General